Con la Folsom Street Fair apoderándose de San Francisco este fin de semana, charlamos con el escritor y creativo Leo Herrera sobre cómo el deseo, la protesta y la historia convergen en los callejones forrados de cuero de la ciudad. En esta conversación, Herrera reflexiona sobre las raíces activistas de la feria, el lenguaje del consentimiento y lo que significa el sexo gay en 2025.
Para quienes nunca han ido: ¿qué es la Folsom Street Fair? ¿Una fiesta, una protesta, una peregrinación?
Herrera:
Es todas esas cosas. Folsom comenzó a principios de la década de 1980 como una protesta contra la gentrificación del barrio SoMa de San Francisco. Durante la crisis del SIDA, se convirtió en una recaudación de fondos crucial y una forma de concienciar. En esencia, Folsom sigue siendo una protesta, pero también es una de las mayores celebraciones de la perversión y la sexualidad en el mundo. Es una fiesta callejera, un pedazo de historia viva y un recordatorio de las luchas continuas de la ciudad contra la gentrificación y la política puritana.
¿Recuerdas tu primer Folsom? ¿Qué te enseñó sobre los espacios queer?
Herrera:
Mi primer Folsom fue hace unos 20 años. Fue una de las primeras veces que vi la cultura sexual de la ciudad en pleno apogeo, hombres de cuero con sus atuendos, gente celebrando orgullosamente sus deseos en público. Me causó una gran impresión como joven gay. Estaba rodeado de mayores que me enseñaron que el sexo queer tiene una historia que vale la pena celebrar, y eso ha moldeado gran parte de mi trabajo.
¿Qué consejo le darías a los que van por primera vez?
Herrera:
Participa, no solo seas un espectador. No tienes que participar en el sexo público, pero vístete, contribuye a la energía y respeta el ambiente. No solo tomes fotos y las publiques en línea. Y especialmente este año, sé consciente del consentimiento antes de documentar a cualquiera.
Hablando de consentimiento, ¿cómo abordas las conversaciones sobre los límites en un espacio tan sexualmente abierto como Folsom?
Herrera:
Puede ser tan simple como preguntar: "¿Puedo tomarte una foto?". Algunas personas son exhibicionistas, pero sigue siendo un evento privado. Asegúrate de que lo que documentas sea consensual y se maneje con cuidado, especialmente si planeas compartirlo en línea.
¿Qué representa Folsom en el clima político de 2025 con los derechos LGBTQ+, trans e inmigrantes bajo ataque en las noticias?
Herrera:
Como el Orgullo, Folsom es uno de esos momentos en los que las personas queer se reúnen y se sienten seguras en número. Solo existir allí es un acto de resistencia. El sexo queer siempre ha sido político, y Folsom nos recuerda que la sexualidad sigue siendo una forma de liberación.
Has escrito sobre la política del placer. ¿Cómo celebra Folsom la supervivencia y la positividad sexual hoy en día?
Herrera:
San Francisco ha experimentado un cambio intenso con el dinero de la tecnología, la gentrificación y los cambios políticos, pero la existencia continua de Folsom es una prueba de que la queerness no está a la venta. Es un mensaje para el mundo de que esta cultura debe experimentarse, no mercantilizarse. El placer en sí mismo es resistencia.
¿Cómo pueden eventos como Folsom ser parte de la sanación comunitaria, especialmente después del COVID y el brote de viruela símica?














